Neofeudalismo en la Emergencia: La Subyugación Contractual de los Técnicos en Emergencias Sanitarias

En el moderno entramado laboral, la elección y movilidad dentro del mercado de trabajo es un derecho inherente a la dignidad y libertad del profesional. Sin embargo, en el ámbito de los servicios de emergencia, los Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES) enfrentan una realidad que dista mucho de este ideal. A través de contratos de subrogación, los TES se hallan atrapados en una dinámica donde su capacidad de elección sobre el lugar de trabajo se ve seriamente mermada, siendo “intercambiados” entre empresas bajo el consentimiento y promoción de la administración. Esta situación evoca a un sistema feudal, donde los siervos, ligados a la tierra de los señores feudales, eran transferidos junto con ella a nuevos propietarios, sin voz ni voto en su destino.

La analogía con el feudalismo no es casual. En aquel entonces, los siervos eran considerados parte del patrimonio territorial de los señores, siendo traspasados de mano en mano sin contemplación de su humanidad y deseos personales. Hoy, los TES, profesionales dedicados a salvaguardar vidas, se encuentran en una posición donde su libertad laboral es coartada, siendo trasladados entre empresas como parte de acuerdos contractuales en los que su opinión y preferencia carecen de relevancia.

El contrato de subrogación, promovido por la administración, facilita esta moderna forma de servidumbre. A través de estos contratos, los TES son traspasados de una empresa a otra, sin que se les consulte o considere. Un grave desprecio no solo a su profesionalidad, sino también a su autonomía y dignidad como individuos.

Esta dinámica neofeudal pone en tela de juicio la ética de un sistema que permite y promueve la despersonalización y la deshumanización de los TES. Al ser relegados a una mera mercancía intercambiable entre empresas, se les despoja de su capacidad de elección, una piedra angular de la dignidad laboral y personal.

Es crucial que se aborde esta problemática desde una perspectiva de derechos laborales y humanos. Los TES, como cualquier otro profesional, deben tener la libertad de elegir su lugar de trabajo y de buscar mejores oportunidades laborales. Esta lucha va más allá de un mero capricho, es un reclamo por respeto, dignidad y reconocimiento en un campo que es vital para el bienestar y la seguridad de la sociedad.

En la búsqueda de una sociedad más justa y equitativa, es imperativo desmantelar estas prácticas neofeudales y abogar por un trato digno y justo hacia los Técnicos en Emergencias Sanitarias, quienes desempeñan un papel crucial en la cadena de respuesta ante emergencias, y como tal, merecen un trato acorde a la invaluable labor que realizan.

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