Ambulancias envejecidas y seguridad del transporte sanitario: la preocupación de los TES en Andalucía

Infografía de PLATESA sobre el envejecimiento de la flota de ambulancias y la seguridad del transporte sanitario para los TES en Andalucía

El estado de las ambulancias ha vuelto a ser, esta semana, uno de los asuntos que más preocupa a los Técnicos en Emergencias Sanitarias. Vehículos que acumulan años y kilómetros, averías que se repiten, concursos públicos que se alargan durante meses y empresas que, mientras dura la incertidumbre, no renuevan la flota. A ese cuadro se suman noticias recientes en distintos territorios sobre ambulancias con más de diez años en servicio y accidentes de tráfico con vehículos sanitarios implicados. En PLATESA lo explicamos con la normativa en la mano: qué exige la ley a una ambulancia, cómo y cuándo se inspecciona, por qué envejece la flota y qué está realmente en juego para los profesionales y para los pacientes en Andalucía.

Qué exige la ley a una ambulancia

Las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera están regulados por el Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, modificado posteriormente por el Real Decreto 22/2014. Esta norma distingue entre ambulancias no asistenciales, destinadas al traslado de pacientes que no requieren asistencia durante el trayecto, y ambulancias asistenciales, acondicionadas para prestar asistencia técnico sanitaria en ruta, e impone a cada tipo unos requisitos mínimos de equipamiento y de personal.

El mismo real decreto fue una de las razones por las que se elevó el nivel de cualificación exigido en el sector, al tomar como referencia el título de Técnico en Emergencias Sanitarias para la dotación de personal. Es decir, la norma fija un suelo: una ambulancia debe reunir unas condiciones técnicas y un equipamiento determinados, y debe ir atendida por personal con la formación adecuada. Lo que la norma estatal no detalla es la antigüedad máxima del vehículo, un aspecto que se concreta, sobre todo, en los pliegos de cada concurso público.

La ITV de las ambulancias: desde el primer año y cada seis meses a partir de los cinco

Por su condición de vehículos al servicio público de transporte de personas, las ambulancias tienen un régimen de inspección técnica más exigente que un turismo. De acuerdo con la regulación de la inspección técnica de vehículos (Real Decreto 920/2017), una ambulancia está obligada a pasar la ITV desde el primer año desde su matriculación, sin ningún periodo de exención inicial.

A partir de ahí, la periodicidad es la siguiente: durante los cinco primeros años, inspección anual; superados los cinco años, inspección cada seis meses. En la revisión se comprueban los elementos de seguridad habituales, como frenos, neumáticos, dirección y alumbrado, además de la señalización acústica y luminosa propia del vehículo y la homologación de las reformas realizadas para adaptarlo al transporte sanitario. Cuanto más envejece una ambulancia, por tanto, más a menudo debe demostrar que sigue siendo segura, y mayor es la probabilidad de que las averías obliguen a inmovilizarla.

Por qué envejece la flota: concursos que se eternizan

La renovación de las ambulancias depende, en buena medida, de los contratos públicos. Cuando un concurso de transporte sanitario se prolonga, la empresa que presta el servicio tiene pocos incentivos para invertir en vehículos nuevos sin saber si seguirá siendo adjudicataria. Y los procesos de licitación pueden alargarse considerablemente: el derecho de las empresas a presentar recursos contra los pliegos o las adjudicaciones, plenamente legítimo, puede derivar en la suspensión cautelar del procedimiento mientras se resuelve la reclamación, con retrasos que se miden en meses.

El resultado es conocido por el colectivo: contratos prorrogados una y otra vez, flotas que superan con holgura la vida útil prevista y un mantenimiento que llega tarde. En las últimas semanas se han conocido casos en varios territorios que ilustran el problema, desde administraciones que estudian alargar la vida útil de ambulancias con más de diez años hasta procedimientos de adjudicación suspendidos por recursos. No son hechos aislados, sino síntomas de un mismo modelo de contratación bajo tensión.

Andalucía: un modelo mixto bajo presión

En Andalucía, el transporte sanitario se presta a través de un modelo en el que conviven el sector público, con el Servicio Andaluz de Salud y el Centro de Emergencias Sanitarias 061 (heredero de la EPES), y empresas privadas concesionarias que cubren buena parte del transporte por carretera. Las condiciones laborales del sector se rigen por el convenio colectivo del transporte sanitario de enfermos y accidentados en ambulancias de la Comunidad Autónoma de Andalucía, cuyo cuarto convenio se publicó en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y cuya renovación ha estado marcada por la conflictividad.

Sobre ese marco se proyecta el debate de la flota. La dotación de las ambulancias, su estado de conservación y la carga de trabajo figuran de forma recurrente entre las reivindicaciones del colectivo, junto con las retribuciones y la atención prestada en solitario en determinados servicios. La antigüedad de los vehículos no es un detalle menor: condiciona la fiabilidad del servicio, los tiempos de respuesta cuando una unidad queda fuera de servicio y, en última instancia, la seguridad de quienes viajan dentro.

Qué está en juego: la seguridad de los equipos y de los pacientes

Una ambulancia que supera su vida útil no es solo un problema de comodidad. Es una cuestión de seguridad para el equipo que la tripula y para el paciente que traslada. Las averías inesperadas, el desgaste de elementos críticos como frenos o neumáticos y las limitaciones de un vehículo antiguo aumentan el riesgo en un trabajo que ya transcurre, muchas veces, a velocidades elevadas y en condiciones adversas. A ello se añade el impacto sobre la calidad asistencial: cada unidad inmovilizada por una avería es un recurso menos disponible en un sistema que funciona, con frecuencia, al límite de su capacidad.

Qué reclama el colectivo

Las demandas del sector apuntan en una dirección clara: planes de renovación de la flota que no dependan de la incertidumbre de cada concurso, cláusulas exigentes y verificables de antigüedad y mantenimiento de los vehículos en los pliegos, agilidad en la resolución de los procedimientos de contratación para evitar prórrogas indefinidas y una inversión sostenida en el transporte sanitario como servicio esencial que es. En definitiva, que el estado de las ambulancias deje de ser una cuestión que se arrastra de contrato en contrato y pase a tratarse como lo que es: una pieza central de la seguridad del sistema de emergencias.

En PLATESA seguimos vigilando el estado del transporte sanitario

En PLATESA, la Plataforma de Técnicos en Emergencias Sanitarias de Andalucía, seguimos de cerca el estado de la flota, los plazos de los concursos y las condiciones en las que trabajan cada día los profesionales, porque de ello depende la seguridad de los equipos y la calidad de la asistencia que reciben los ciudadanos. Si eres TES y quieres sumar tu voz a un colectivo que trabaja por unas condiciones dignas y por un transporte sanitario seguro, únete a PLATESA y participa. Cuantos más seamos, más fuerza tendrá la defensa de la profesión en Andalucía y en el conjunto de España.

Fuentes consultadas

  • BOE: Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo (características técnicas, equipamiento y dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera): boe.es
  • BOE: Real Decreto 22/2014, de 17 de enero (modificación del RD 836/2012): boe.es
  • BOE: Real Decreto 920/2017, de 23 de octubre (regulación de la inspección técnica de vehículos): boe.es
  • BOJA: IV Convenio Colectivo del transporte sanitario de enfermos y accidentados en ambulancias de Andalucía (Resolución de 9 de diciembre de 2020): juntadeandalucia.es
  • Servicio Andaluz de Salud: Centro de Emergencias Sanitarias 061: sspa.juntadeandalucia.es

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